Defensa del alcalde prevaricador con la doctrina Camps: votos contra la Justicia
El presidente del PP, Ignacio Diego, ha exigido la dimisión inmediata de rivales polítios óolo por el mero hecho de ser denunciados. Las imputaciones delictivas al Gobierno sin aportar prueba alguna son una constante parlamentaria. Diego, sin embargo, acudió anoche a Piélagos, solo 72 horas después de que el alcalde del municipio, el dirigente popular Jesús Ángel Pacheco, fuera condenado a un año y medio de cárcel y nueve años de inhabilitación por un delito de prevaricación urbanística continuada. El presidente del PP invocó para la defensa de Pacheco la 'doctrina Camps': cualquier culpable del PP es declarado inocente, digan lo que digan los tribunales de Justicia, si cuenta con el apoyo de su vecinos.
Diego se fue anoche a Piélagos a reiterar su "amistad de hace ya muchos años" con el alcalde Pacheco, y a mostrar su confianza en que el recurso que piensa presentar en instancias superiores contra la sentencia "logre demostrar su inocencia, en la que yo creo, aunque desde luego respeto también todas las decisiones judiciales".
Diego recordó que Pacheco "lleva muchísimo tiempo trabajando muy bien por su municipio" y que "sus vecinos valoran y aprecian su labor, y es una persona muy querida, como se viene demostrando en todas las elecciones en las que los ciudadanos de Piélagos le otorgan continuas mayorías absolutas en la Corporación municipal". Razones que, al parecer, son suficientes para no pedir a Pecheco que abandone el cargo de forma inmediata. En Madrid, donde Esperanza Aguirre ha sido más estricta en la aplicación del código ético del PP, el hecho de ser imputado en una causa judicial es motivo suficiente para que se exija la dimisión, como ha ocurrido con varios alcaldes. No así en el Parlamento de la Comunidad de Madrid, donde los diputados corruptos mantiene su escaño y siguen apoyando al Gobierno del PP desde el Grupo Mixto.
En el transcurso del acto el Presidente del PP cántabro reveló que Pacheco le había comunicado recientemente, en una conversación personal, que había tomado una decisión sobre su futuro político: "una decisión que él debe ser el encargado de hacerla pública y que yo acordé respetar, porque indudablemente aquí hay factores como la salud y la edad que deben tenerse en consideración y son más importantes que la política".
"Siento por él amistad duradera, y ninguna adversidad de la vida me llevará a cambiar ese sentimiento" subrayó Ignacio Diego quien añadió que "los amigos están para los momentos buenos y para los menos buenos, y yo confío en que pueda demostrar que actuó correctamente y de buena fe", concluyó el líder popular, confundiendo lo estrictamente personal con lo político.
Tras el acto de ayer está claro que el PP de Cantabria mantiene las dos varas de medir a la hora de tomar decisiones sobre los políticos con problemas con la Justicia. Todos los demás son culpables mientras no demuestren su inocencia, en tanto que sus dirigentes siguen siendo inocentes aunque los jueces les hayan condenado.

¡¡¡Quiero vomitarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!
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